Define un canal de vigilancia en cinco pasos
Un canal es una vigilancia concreta: unos temas, unas fuentes y unas reglas. Cuanto más clara la pregunta, menos ruido.
- Escribe la decisión que quieres apoyar. Entrar o no a un mercado, responder a una norma, elegir una tecnología. Si no puedes nombrar la decisión, el canal es demasiado amplio.
- Enumera entidades y temas. Empresas, organismos, normas, tecnologías y lugares, con sus sinónimos y sus siglas. Anota también lo que quieres excluir.
- Elige pocas fuentes de partida. Mejor pocas y fiables que muchas y ruidosas. Incluye al menos una fuente primaria por tema: la gaceta, el regulador o el repositorio.
- Fija idioma, país y frecuencia. Decide qué idiomas lees, qué países importan y cada cuánto necesitas enterarte: de inmediato, cada día o cada semana.
- Revisa a las dos semanas. Retira las fuentes que no aportan, añade las que echaste en falta y ajusta las palabras clave.